miércoles, 17 de mayo de 2023

Activos venezolanos



Más allá de posiciones políticas o de reparto de culpas, es trascendental que la nación tome en serio el mantenimiento, recuperación y activación plena de empresas nacionales en el exterior.

Es vital que el Estado no solo recupere sus activos sino que sean puesto en funcionamiento, a plenitud y que los beneficios se incorporen a las arcas de la República para no solo reinvertir recursos en ellas sino en ayudar a la estabilización económica de la nación.

Citgo y Monómeros son dos empresas vitales para la economía venezolana y debe ser repotenciadas con el objeto de cumplir con su rol en la economía nacional y ser trampolín para lograr alcanzar metas en el plano económico.

Más allá de la discusión política que no beneficia en nada ni a nadie, debemos enfocarnos en hacer que esos activos sea provechosos, y que los dividendos sean empleados con prudencia, inteligencia y visión estratégica.

Y, no solo son las empresas venezolanas en el exterior, sino que el Gobierno nacional deben hacer un arqueo y determinar qué naciones en el mundo nos deben dinero y cobrarlo, pues Venezuela necesita más que nunca liquidez.

Revisar el convenio de PetroCaribe y determinar quienes nos deben y cuánto nos deben; necesitamos precisar qué circulante poseemos y establecer un mecanismo de recuperación de esos recursos.

La economía nacional no puede perder ni un solo céntimo de dólar, todo es importante. Y, además, tenemos la responsabilidad colectiva de precisar cuándo dinero tiene la Nación represados en el exterior y como se puede acceder a ellos.

La política, de quien está y quien no en Miraflores, no le importa a la gente; pues, al final y al cabo a los venezolanos le interesa comer bien, vestir bien y tener una economía que le permita vivir como Dios manda, lo que indica salir de la postración económica en la cual aún estamos.

Venezuela posee activos en el exterior, cuentas por cobrar, tiene el potencial de explotación de recursos naturales valiosos en el mercado internacional, es por ello que si existe el potencial de revivir la economía y salir del atolladero actual.

Es una tarea que no es plenamente fácil, pero tampoco es imposible. Solo con seriedad, organización y cohesión se lograría avanzar en el reavivamiento económico de Venezuela.

¡Se tenía que decir y se dijo!

miércoles, 19 de abril de 2023

Lo que tenemos / Por Williams Caballero

La inmensa mayoría de los venezolanos sabemos que en nuestro país están las mayores reservas de petróleo del mundo; otro tanto menos conoce que poseemos la sexta reserva más grande de gas, sin embargo ¿qué más tenemos en Venezuela?

En el año 2010 las autoridades venezolanas certificaron que poseemos unas reservas de coltán que rondan los 15.500 toneladas, lo que equivaldrían a unos 100 mil millones de dólares.

Y ¿qué es el coltan? Bueno es un mineral necesario para fabricar smartphones, tablets y ordenadores portátiles.

Sí, el mineral es considerado como el oro negro, y actualmente el 80% de su producción mundial se extrae de República Democrática del Congo.

Para el año 2019, el presidente Nicolás Maduro anunció que Venezuela poseía unos 321 millones 350 mil toneladas en reservas comprobadas de bauxita; es decir, estaríamos hablando de unos 14 mil millones de euros.

Y, ¿qué es la bauxita? Según la página www.química.es la bauxita más que un mineral es un agregado de varios minerales de aluminio. Tiene color pardo con manchas rojas y constituye la principal mena de aluminio.

Es un residuo producido por la meteorización de las rocas ígneas en condiciones geomorfólicas favorables.

Ese mismo año, del 2019, Venezuela certificó y tiene la primera reserva mundial de diamantes del mundo con unos 1020 millones de quilates, sin embargo está todavía no ha sido reconocida como tal y en el Ranking de los países con mayores reservas de diamantes del 2022 sigue liderando Rusia con 600 millones, Botswana con 300 y República Democrática del Congo en 150 millones.

Ahora, Venezuela posee Rodio que es un metal duro de color blanco plateado que a menudo se encuentra en los minerales de platino.

Y a pesa que el 80% de sus reservas de este mineral están en Sudáfrica, nuestros país tiene unas reservas para nada despreciables.

Venezuela, además, es el país latinoamericano con mayores reservas de oro; nuestra nación cuentan con unas 161 toneladas de oro de acuerdo a un balance de septiembre de 2022.

También poseemos el 3% de las reservas de hierro del planeta y poseemos una capacidad instalada de sólo el 0,9 % de la producción mundial (23 Mt).

En fin, son muchas cosas que posee el territorio venezolano, solo hace falta voluntad y capacidad de trabajo para explotar todas las potencialidades que posee nuestra nación.

¡Se tenía que decir y se dijo!

martes, 21 de marzo de 2023

¡Anzoátegui!

Williams Caballero

Algo que he admirado de los zulianos es su apasionante regionalismo, ese amor infinito por lo que saben suyo. El maracucho es tercamente defensor de su tierra, de su fe, de su gente y todo lo que sea o forme parte de lo que llaman la zulianidad.



Ese sentimiento debería ser emulado por los anzoatiguenses, porque aquí también tenemos con qué, nuestro estado es un monumento a la belleza natural y al encanto geográfico.

Anzoátegui tiene una línea costera hermosísima, desde las playas de Boca de Uchire hasta los límites con el estado Sucre, pasando por Puerto Píritu, Barcelona (Maurica), Lechería, Puerto La Cruz y Guanta, posee una zona rural paradisíaca aquí mismo en el municipio Sotillo.

La cascada de agua transparente y bellísima nombrada como Canaimita, es un ejemplo de ese encanto escondido de las tierras anzoatiguenses.

La Mesa de Guanipa – esa llanura productiva y fértil – es una ambiente campestre inolvidable; pues Anzoátegui tiene la mezcla de dos culturas venezolanísimas en su territorio, es decir, Anzoátegui es costa, arena y playa, y también es llanura (me refiero sobre todo al municipio Miranda, Pariaguán), el llano de vaquerías, ordeño y música de arpa, cuatro y maracas.

Anzoátegui tiene la bondad de contar con un margen del Río Orinoco, que nos divide del estado Bolívar, y ser atravesado por el Río Neverí; sin dejar de mencionar las islas e islotes que bordean nuestras costas y son parte del estado.

Creo que el gobierno regional la pegó en el blanco con la frase "Anzoátegui te Enamora", pues en verdad las características fascinantes de esta tierra enamoran a cualquiera que la visite, y nosotros los anzoatiguenses debemos estar enamorados de nuestro estado.

Y no solo se trata de los sitios naturales icónicos, sino que Anzoátegui tiene bellas tradiciones como su ferviente fe en la Virgen del Valle, su Cristo de Jose, sus tradiciones como la Cruz de Mayo y muchísimas cosas más.

Anzoátegui es la Catedral de Barcelona, son la obras del maestro Dimitrios Demu que adornan sus calles, el Paseo Colón, las ferias de la ciruela de Píritu y su casco histórico, la ganadería de sus zonas agropecuarias, las hectáreas sembradas en Urica, Santa Rosa, Guanipa y en el Macizo de Turimiquire.

Podemos seguir hablando y hablando de muchos ejemplos más, sin embargo el objeto de este artículo es hacer votos para que nuestra gente de Anzoátegui se vuelva más apegada a todas esas cosas que hacen de nuestro estado un lugar para enamorarse.

No sólo son los problemas, que sí los hay como en todas partes, sino que poseemos bondades infinitas que a veces obviamos.

Por ejemplo, todo el mundo de afuera al observar al Complejo Turístico El Morro en Lechería, se queda asombrado por su belleza arquitectónica, sin embargo nosotros le restamos importancia, así somos y está actitud es la que debemos cambiar.

¡Se tenía que decir y se dijo!

¡Anzoátegui!

Williams Caballero

Algo que he admirado de los zulianos es su apasionante regionalismo, ese amor infinito por lo que saben suyo. El maracucho es tercamente defensor de su tierra, de su fe, de su gente y todo lo que sea o forme parte de lo que llaman la zulianidad.



Ese sentimiento debería ser emulado por los anzoatiguenses, porque aquí también tenemos con qué, nuestro estado es un monumento a la belleza natural y al encanto geográfico.

Anzoátegui tiene una línea costera hermosísima, desde las playas de Boca de Uchire hasta los límites con el estado Sucre, pasando por Puerto Píritu, Barcelona (Maurica), Lechería, Puerto La Cruz y Guanta, posee una zona rural paradisíaca aquí mismo en el municipio Sotillo.

La cascada de agua transparente y bellísima nombrada como Canaimita, es un ejemplo de ese encanto escondido de las tierras anzoatiguenses.

La Mesa de Guanipa – esa llanura productiva y fértil – es una ambiente campestre inolvidable; pues Anzoátegui tiene la mezcla de dos culturas venezolanísimas en su territorio, es decir, Anzoátegui es costa, arena y playa, y también es llanura (me refiero sobre todo al municipio Miranda, Pariaguán), el llano de vaquerías, ordeño y música de arpa, cuatro y maracas.

Anzoátegui tiene la bondad de contar con un margen del Río Orinoco, que nos divide del estado Bolívar, y ser atravesado por el Río Neverí; sin dejar de mencionar las islas e islotes que bordean nuestras costas y son parte del estado.

Creo que el gobierno regional la pegó en el blanco con la frase "Anzoátegui te Enamora", pues en verdad las características fascinantes de esta tierra enamoran a cualquiera que la visite, y nosotros los anzoatiguenses debemos estar enamorados de nuestro estado.

Y no solo se trata de los sitios naturales icónicos, sino que Anzoátegui tiene bellas tradiciones como su ferviente fe en la Virgen del Valle, su Cristo de Jose, sus tradiciones como la Cruz de Mayo y muchísimas cosas más.

Anzoátegui es la Catedral de Barcelona, son la obras del maestro Dimitrios Demu que adornan sus calles, el Paseo Colón, las ferias de la ciruela de Píritu y su casco histórico, la ganadería de sus zonas agropecuarias, las hectáreas sembradas en Urica, Santa Rosa, Guanipa y en el Macizo de Turimiquire.

Podemos seguir hablando y hablando de muchos ejemplos más, sin embargo el objeto de este artículo es hacer votos para que nuestra gente de Anzoátegui se vuelva más apegada a todas esas cosas que hacen de nuestro estado un lugar para enamorarse.

No sólo son los problemas, que sí los hay como en todas partes, sino que poseemos bondades infinitas que a veces obviamos.

Por ejemplo, todo el mundo de afuera al observar al Complejo Turístico El Morro en Lechería, se queda asombrado por su belleza arquitectónica, sin embargo nosotros le restamos importancia, así somos y está actitud es la que debemos cambiar.

¡Se tenía que decir y se dijo!

miércoles, 25 de enero de 2023

Hiperinflación, ¿otra vez? // Williams Caballero

Habíamos superado el tema de la hiperinflación, sin embargo pareciera que los signos que estamos viviendo y/o padeciendo, nos indican que el fantasma de la hiperinflación pudiera regresar a nuestras vidas.

De acuerdo con las cifras, el peligro que retorne el fenómeno de la hiperinflación es real; y todo esto a pesar que se había dado por superado a principios del año pasado.

Según estimaciones de varios expertos la economía venezolana está dando pasos agigantados nuevamente a la inflación desmedida; como ellos mismos dicen estamos frente a un «momento crítico» de la economía.

La caótica y alarmante depreciación del bolívar se ve reflejada en los bajos salarios y en el aumento del dólar, y en las consecuencias sociales que podemos ver cada día en todos los rincones del país; algo angustiante para decir lo menos.

Todo esto se vuelve más y más peligroso cuando observamos que el pasado 20 de enero de 2023, el dólar paralelo se cotizó a razón de 21,85 bolívares por divisa; mientras que el oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) en 20,29 bolívares. Todo indica que la depreciación del bolívar es total y sin límites.

El Gobierno nacional, para contener el aumento acelerado de la divisa estadounidense, ha venido implementado una estrategia bancaria con la inyección de dólares, una medida que le ha funcionado a medias desde que se implementó el año 2021.

La misma le funcionó el Ejecutivo para contener la hiperinflación sostenida durante cuatro años.

No obstante, el 20 de enero del año pasado el dólar paralelo se ubicó en 4,77 bolívares, mientras que que el oficial cerró en 4,64 bolívares, de acuerdo con el promedio ponderado de las operaciones de las mesas de cambio de las instituciones bancarias.

Eso quiere decir que de ese 20 de enero de 2022 a este 22 de enero del 2023, el dólar ha aumentado 17,08 veces su valor frente al bolívar venezolano. 

Entonces, ¿qué hacer ante esta situación? Primero el Gobierno Nacional debe admitir que mantener el bolívar como unidad monetaria es insostenible. Se debe dar el paso a cambiar de moneda formalmente o abrir todos los proceso para la dolarización de la economía.

Segundo, el Estado debe ingeniarse para recapitalizarse e invertir un gran número de recursos a reactivar el aparato productivo y darle movilidad económica al país. Y, para esto, una de las alternativas viables es la construcción de obras públicas.

Me explico, si el Estado consigue recursos para la inversión de obras públicas de gran envergadura generará miles de puestos de empleos estables y bien remunerados, estos a su vez generarán más dinero circundante, si la necesidad de emitir más papel moneda, y aumentara el cobro de más impuestos; esto producirá un movimiento vital del comercio y demás áreas de la economía.

Lo expuesto, a la par de la inversión privada, – dándole garantías de seguridad jurídica y personal a los inversores, empresarios y emprendedores – lograríamos alcanzar una economía que repunte dejando atrás a la inflación y a la hiperinflación.

Todo esto es posible, siempre y cuando exista voluntad política por parte de los gobernantes.

¡Se tenía que decir y se dijo!