lunes, 16 de diciembre de 2019

Fenómenos comunicacionales


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Cada cierto tiempo la opinión pública, y por ende el mercado, se ven envueltos en tendencias o fenómenos comunicacionales que ocupan centímetros en la prensa, miles de minutos en la televisión y radio, y centenares de miles de likes en las redes sociales.

Estos fenómenos deberían ser empleados, siempre y cuando sean compatibles con nuestro perfil de marca, en nuestras empresas prestadoras de servicio turístico.

Por ejemplo, hace unos meses millones de usuarios en el mundo hablaban sin cesar del final de la serie de televisión llamada: Games Of Thrones… Millones de personas, entre los cuáles están tus clientes ideales, estaban hablando de ese tema.

Todas las marcas querían formar parte de ese debate mundial, de esa tendencia de generación de contenido. Y el sector turístico no debería quedarse atrás.

Los restaurantes, los hoteles, las navieras, las aerolíneas, las agencias de viaje, todos deben lanzar el anzuelo en un océano lleno de peces prestos para picar la carnada del tema de moda.

Justo en este momento, tenemos otro evento parecido. En unos días se estrenará el capítulo final de la saga de televisión y comics llamada Star Wars; millones de fanáticos y no fanático están comentando sobre este hecho.
Marcas deportivas, comerciales, de bienes raíces, de toda clase están inmersas en generación de contenido digital o de mercadeo tradicional buscando generar empatía con miles de fanáticos, que pudieran convertirse en sus clientes.

¿Y tú que has hecho al respecto? ¿Hablas de temas fenómenos en la opinión pública, entras en debates de tendencias como Games Of Thrones, Star Wars, Vikingos u otros?

Estas son oportunidades grandiosas que el mercado trae para que las aprovechemos, para que podamos crear contenido creativo, de interés y de sentimiento de vinculación con nuestros posibles clientes y/o clientes objetivos.

Tener el olfato de saber emplear este tipo de estrategias y de tácticas de mercadeo es fundamental para que nuestra empresa, en el sector turístico, sea cada vez más visible, cada vez más empática y cada vez más cercana a su comunidad potencial.

Aún estás a tiempo para sacarle beneficio al fenómeno comunicacional del momento; es tu oportunidad de crear contenido de marketing que sea atractivo, ingenioso y novedoso. Si optas por no hacerlo, ¡Tranquilo! No te preocupes, tu competidor sí lo hará por ti con toda seguridad.

Estos fenómenos comunicacionales cada cierto tiempo aparecen, y son como una estrella fugaz, tenemos que aprovecharla, pedir el deseo que corresponda y seguir hacia adelante.

Deseándoles a todos suerte en sus contenidos de mercadeo, me despido Desde Mi Ventanilla.

martes, 10 de diciembre de 2019

Turismo y los clientes

Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Cuando hablamos de turismo, hablamos de clientes satisfechos. Hablamos de hacer realidad sueños y dejar marcas imborrables en la mente de aquellos que nos visitan. Y por esta razón a continuación les hablaré de los 10 puntos que los consumidores buscan con desespero.

Tendencias: Constantemente surgen tendencias que marcan el mercado; cuando somos parte del sector turístico tenemos que enlazar estas tendencias con nuestra oferta comercial y con nuestras políticas de comunicación y mercadeo.

Las tendencias se vuelven “necesidades momentáneas” que como prestadores de servicios tenemos la obligación de tomar en consideración y de tratar de satisfacerlas.

Estatus: Algunos tipos de clientes poseen la “necesidad orgánica” de subir a un estatus social y/o de mantenerse en él. Esto debe estar siempre presente en nuestras políticas de acción, siempre y cuando éste tipo de cliente entre en el rango de nuestro “cliente ideal”.

Estilo de Vida: Cada vez más los estilos de vida van creciendo y ganando espacios  dentro de las sociedades de consumo actual. Por ejemplo, no podemos negar que en algunos mercados del mundo el número de vegetarianos o veganos ha crecido, al igual ocurre con los defensores de los derechos de los animales y aquellos que propugna la igualdad de géneros.

Entonces, si manejamos un hotel tenemos que aclarar nuestra posición con respecto a los nichos de mercado objetivo y a los diversos tipos de clientes que promueven estilos de vidas diferentes y poseen necesidades relativamente particulares.

Dinero, Seguridad, Belleza y Tiempo: Estos cuatro elementos son muy comunes en los objetivos de los consumidores a la hora de solicitar un servicio turístico. Primero tenemos a aquellos que les interesan el dinero, y no se trata de clientes ahorrativos necesariamente sino de personas que quieren “gastar en algo que valga la pena”; también  el tiempo es valioso y más para temporadistas que tienen poco tiempo para vacaciones, y quieren sacarle el mayor provecho a los días, aquí resalta el elemento de la calidad del servicio.

Cuando hablamos de “belleza” nos referimos a que el ambiente de nuestro negocio, ya sea restaurante, hotel, agencia de viaje, avión, barco, etc., debe ser pulcro, porque esto habla mucho de nosotros como prestadores de servicio, e incluso podemos perder a un cliente debido al desaseo de nuestras instalaciones o de nuestros colaboradores.

Y al referirnos a la “Seguridad” hablamos de la seguridad del dinero invertido, de la seguridad personal y de los bienes de los clientes. Si queremos perder un cliente, bueno esto es fácil solo logra que le roben o hurten algo en tus instalaciones comerciales y listo, lo perderás.

Personalidad, Salud y Amor: Los consumidores buscan marcas que poseen una personalidad definida, y que se parezca a ellos; además que generen empatía con sus valores y principios, debido a que esto promueve la confianza. Ahora sí, me despido Desde Mi Ventanilla.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Ciclo de vida del cliente ideal


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Toda empresa, toda marca, todo emprendimiento, debe desarrollar el perfil de su cliente ideal, es decir una persona que se parezca a la organización, que necesite del producto y/o servicio de ésta, y que ambos coincidan en esquemas de valores y principios.

Al definir el cliente y crearle una identidad, podemos trabajar en la creación de contenido para atraerlo hacia nuestra marca, captarlo y posteriormente fidelizarlo.

Sin embargo, para tener éxito en su retención tenemos que conocer el Ciclo de vida del cliente ideal y este lo constituye seis etapas: Conocimiento, Apreciación, Confianza, Prueba, Compra y Repetición.
Ahora bien, expliquemos brevemente cada una de estas seis etapas:

C 1. Conocimiento: Tenemos que saber dónde está nuestro cliente ideal, donde se desenvuelve, donde actúa, cuáles son sus intereses, y al saberlo tenemos que bombardearlo de contenido que sea de su interés y/o que llame su atención, de esta forma él empezará a conocer sobre nuestra marca. Es decir, tenemos que hacer presencia en los espacios donde el cliente se encuentre.

A 2. Apreciación: Luego de llamar su atención tenemos que iniciar una “conversación” con él, tenemos que suministrarle información de las características de nuestro producto y servicio, tenemos que crear una imagen positiva de nosotros en su cerebro.

3 3.Confianza: El o los mensajes que se empleen tienen que poseer coherencia con relación a lo que somos nosotros y lo que representados. Si existe un “ruido” entre lo que somos y lo que hacemos, o lo que hacemos con lo que decimos, entonces generaremos desconfianza en el cliente.

4 4. Prueba: Dar a probar el producto o servicio es un buen acercamiento para ganarse al cliente; para “enamorarlo” y terminar de captarlo.

C 5. Comprar: La experiencia de compra o de disfrute del servicio debe ser óptima. Aquí podemos perderlo para siempre. Si el cliente nos conoce, tiene una apreciación positiva de nosotros, si empezó a confiar en lo que somos como organización y/o marca, si ya probó el producto o servicio, entonces no echemos todo por la borda al causar problemas en el proceso final. Esto quiere decir que tenemos que tener sumo cuidado en el proceso de entrega, atención al cliente, distribución y comunicación con el cliente.

6 6. Repetición: Si hacemos todo bien, el cliente volverá con nosotros; y es aquí donde tenemos que invitarlo a que haga el paso que vale por un millón con relación a los anteriores, es decir que: Nos recomiende.

Ya saben, los clientes primero quieren conocer a la marca, apreciar lo que éstas significan, sentirse confiados antes de adquirir productos o servicios, luego desean probar antes de comprar, después comprar y por último, difundir su experiencia. 

¡Señores! Ya saben cuál es el ciclo, aprovéchelo, mientras tanto me despido Desde Mi Ventanilla.