miércoles, 28 de agosto de 2019

Turismo de Aventura


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Si hablamos de Turismo de Aventura lo primero que tenemos que resaltar, cuando nos embarcamos en una experiencia como esta, es que al vivirla si podemos hablar de unas “vacaciones inolvidables”.

Cada vez más naciones optan por este tipo de turismo para aumentar el número de visitantes y para venderse como destinos atractivos para una comunidad creciente de intrépidos buscadores de emociones.

Y, ¿cuántos tipos de Turismo de Aventura existen? Buenos, podemos hablar rápidamente de tres categorías: Turismo de Aventura en Agua (Rafting o descenso de ríos, pesca recreativa, kayaquismo, buceo, entre muchos más), Turismo de Aventuras de Tierra (Escalada, alpinismo, esquí, caminatas, paseos en cabello, y paremos de contar), y por último el Turismo de Aventuras de Aire (Paracaidismo, parapente, ala delta, vuelos en helicópteros y mucho más).

Es increíble cómo años tras año el número de turistas interesados en disfrutar este tipo de sensaciones aumenta, convirtiéndose en un sector, dentro de la industria turística, cada vez más rentable, más atrayente y de mayor impacto.

En el caso de Venezuela, ¿se pudiera desarrollar una política de promoción del Turismo de Aventura? La respuesta es un rotundo Sí.

Primero: Venezuela como país andino posee una situación privilegiada, debido a su posición geográfica moderada y un ambiente “salvaje”, tristemente subvalorado y subutilizado por las autoridades nacionales.

El Alpinismo pudiera desarrollarse a plenitud en las montañas occidentales de Venezuela, debido a que éstas poseen características apropiadas para iniciarse en los caminos de las cumbres con vientos helados.

El Parque Nacional Sierra Nevada y el Parque Nacional Sierra de la Culata, en Mérida, ofrecen cientos de lugares para explotar, además de sus lagunas, selva nublada, páramos, desiertos y sus poblaciones pintorescas. ¿Te atreves a escalar el Pico Bolívar o el Pico Humboldt? los dos picos más altos, el primero alcanza hasta 5.007 metros de altura.

Al otro lado del país, los turistas pudieran disfrutar de una oportunidad espectacular en el Parque Nacional Canaima, el Parque Nacional Morrocoy, la Península de Paria o los Médanos de Coro. Por ejemplo en el Parque Nacional Guatopo, los turistas pudieran vivir la experiencia de ver la concentración más grande de murciélagos de mundo; además, en Venezuela están las paradisíacas arenas de Mochima, la famosa La Cueva del Guácharo, todo esto al ir cruzando por la jungla del Delta del Orinoco, vía el impresionante Salto Angel.

En la Gran Sabana y el Monte Roraima, el turista podría gozar del maravilloso paisaje, y la maravillosa vista de los Tepuyes, donde a la vez podrían practicar deportes extremos como Trecking, Rapel y Rafting en el río Yuruaní.

Esto sin olvidar que en la Isla de Margarita y en la  Península de Paraguaná el visitante podría disfrutar de deportes acuáticos como el Surf, Kite Surf y Snorkeling, pasando por las cálidas arenas de Los Médanos de Coro.

La oferta venezolana para la aventura pasa de grandes montañas gélidas, hasta la selva del Amazonas, desde los desiertos hasta las cálidas playas caribeñas. Conocer los imponentes Tepuyes hasta las extensas llanuras hogar de los llaneros venezolanos.

Ojalá que algún día aprovechemos todas las bondades naturales  y atractivos turísticos que poseemos. Mientras tanto, me despido de todos desde mi ventanilla. ¡Saludos!




martes, 20 de agosto de 2019

Cruceros, muelles y algo más


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Los grandes barcos eran los medios de transporte masivos más impresionantes del mundo, por muchos siglos. Colón llegó a América a bordo de sus tres carabelas, siendo el primer caso registrado de turistas en el continente; no obstante con la llegada del avión, las embarcaciones quedaron en un segundo plano.

Sin embargo, dentro de la industria turística la importancia de los Cruceros es vital. El sector del turismo naval mueve millones de pasajeros al año produciendo millones de dividendos, enriqueciendo no sólo a los propietarios de los grandes reyes sobre las aguas del mar, sino a todo el comercio circundante.

Una nación que tenga kilómetros de costas y que se ufane en promover el turismo debería poseer muelles de cruceros, instalaciones como Astilleros, y más para brindarle a los prestadores de este tipo de servicios las condiciones mínimas para llevar adelante sus faenas.

Decenas de viajas de crucero se están llevando en este preciso momento en aguas del mediterráneo, en el Caribe y en otras partes del mundo. Esos grandiosos hoteles flotantes, generan miles de puestos de empleo, y en cada puerto que llegan mueven la economía de una forma desorbitante.

Acá en Venezuela tenemos las condiciones para explotar este sector, no obstante nunca se ha hecho y todos los pensamientos han quedado en ideas sueltas, proyectos de papel o ilusiones pasajeras.

Ya no zarpan ni atracan cruceros en el país, el Puerto de La Guaira está cada vez más solo, y la Bahía de Pozuelos en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, que en otros tiempos lucía llena de veleros y otro tipo de embarcaciones, ahora luce como una zona fantasma.

El sector del turismo náutico es tan importante como el aéreo, tal vez no mueva tantos pasajeros como éste y de forma tan rápida, sin embargo puede beneficiar a más Estados, por las múltiples paradas que efectúa, impactando positivamente en más economía y generando muchos más puestos de empleo.

Las instalaciones como los astilleros, es otra acción enmarcada en la industria del turismo marítimo, que produce movimiento económico, sana las economía, promueve capacitación, especialización y puestos de empleo… Sí, soy redundante con lo del trabajo generado, pero es una realidad innegable.

Latinoamérica debería fomentar más esta industria. Países como Venezuela, Colombiana, Chile, México, Panamá, Brasil y Argentina son escenarios ideales para que los barcos de cruceros lleguen y muestren las bellezas de cada uno de estas naciones. En algunos casos se hacen, pero sin la intensidad, la organización y la promoción adecuada.

Por su parte, las empresas de Cruceros deberían buscar alianzas con los Estados, más allá de las islas del caribe, para desarrollar el turismo por mar en tierra firme. No solo se trata de Aruba, Curazao, Bonaire, San Martinica, República Dominicana, y tantas otras islas, sino que se trata de todo un contienen.

Y me despido de todos desde mi ventanilla. ¡Saludos!

lunes, 12 de agosto de 2019

Hoteles y el turismo


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Hace unas semanas hablamos de la relación entre Aviación y Turismo, y de cómo este matrimonio debe consolidarse para hacer más rentable la industria del turismo en un determinado país; ahora hablaremos sobre el impacto del negocio de la hotelería en el sector turístico.

Podemos tener una Marca País potente, una red de conexión aéreas increíble, un puerto donde arriben cruceros de todas partes del mundo, pero todo esto se quedaría allí si no disponemos de una red hotelera y de hospedaje que pueda satisfacer la demanda existente.

Cuando emprendemos el proceso de atraer turistas a nuestro destino, ya sea a través de una campaña comunicacional de Marca País, o mediante alianzas estratégicas con aerolíneas y navieras, si no disponemos de “camas suficientes” no estamos haciendo nada.

Al potenciar el turismo, tenemos que impulsar la industria del hospedaje. Invitar a inversionistas que inviertan en Hoteles, Posadas y demás centros de pernota para los turistas.

Debemos tener una red de hospedaje que recorra los diversos segmentos de mercado y los diferentes tipos de turistas. Desde hoteles de 5 estrellas hasta posadas campestres y rutinaria donde la experiencia sea totalmente distinta.

Entre los diversos tipos de turistas podemos encontrar aquellos que quieren llegar a hoteles de renombre, con enormes comodidades, a sitios que en sí mismos rivalizan con el resto de las bellezas y atractivos del destino, otros quieren ahorrar dinero en este aspecto y hoteles más sencillos son más a su conveniencia, y los terceros son quienes quieren vivir una experiencia más humana, más típica, más rudimentaria y optan por las Posadas.

Cuando impulsamos el turismo tenemos que tener esto en claro y trabajar para brindarles la mayor cantidad de opciones a los visitantes.

Los gobiernos tienen que abrir las oportunidades de inversión en esta área, y no tomar por asalto a los hoteles. Las administraciones públicas, por lo general, no son buena ni mucho menos rentables cuando de hotelería se trata, por tal motivo este sector debe estar en manos de privados.

La red hotelera es indispensable en medio de una adecuada estrategia turística, ya que no podemos invitar a las personas si no tenemos donde alojarlas.

Los hoteles no sólo generan dividendos por sí mismos, sino que por lo general son epicentros que mueven la economía a su alrededor. Restaurantes, taxistas, centros comerciales, y demás, ubicados a las inmediaciones de los Hoteles se ven beneficiados por el flujo de huéspedes.

Todo esto nos lleva a un punto fundamental; la oferta de hospedaje, aunque variada, debe ser de calidad.

Sí, un hotel en malas condiciones posee un efecto negativo que se extrapolará a todo el destino, al igual ocurre con el mal servicio en sus espacios.

Los hoteles deben tratar como invitados a sus clientes, y darle el mejor trato posible, para hacer cada vez más grande el negocio del turismo en el destino en el cual se encuentran.

Y me despido de todos desde mi ventanilla. ¡Saludos!




jueves, 8 de agosto de 2019

Aviación y Turismo


Por José Dionisio Solórzano 

Ventanilla-.  La industria de la aviación mundial posee un matrimonio necesario con el turismo, son dos piezas necesarias en el desarrollo de cualquier nación. En este momento muchísimos países basan sus respectivas economías en el turismo, y en como esta actividad mueve las cajas registradoras de privados y públicos, esto se puede hacer gracias a los prestadores de servicios aéreos, mientras que éstos se benefician de las políticas de promoción de turismo entre sus destinos.

En pocas palabras: No existe turismo sin aviación, ni aviación sin turismo. Sí, el turismo necesita de las aerolíneas para traer de forma rápida, segura y permanente a sus visitantes, mientras que las empresas de aviación aumentan sus dividendos ante las políticas acertadas de promoción que los Estados emplean de sus atractivos turísticos y aspectos diferenciadores.

Esto indica que una nación que no explote el turismo y no posea conectividad aérea, posee una enorme limitante para convertirse en un Estado realmente desarrollado, o en vías de hacer.

Este es el caso de Venezuela, un país que jamás ha potenciados sus bellezas naturales, sus atractivos y sus lugares exóticos y únicos, y que, además de todo esto, enfrenta una ruda realidad con relación al tráfico aéreo y al número de aerolínea funcionando desde o hacia la nación.

El Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que en otrora fuese uno de los puentes aéreos más importantes de Sudamérica, en este momento está haciendo atendido por contadas empresas de aviación, esto a raíz de los problemas económicos de la nación y de las sanciones que ha recibido de los Estados Unidos de Norteamérica.

Pues, esto convierte a Venezuela en el mejor ejemplo cuando la operatividad aérea se minimiza, y cuando el propio Estado no invierte en la promoción de sus destinos hacia el mundo.

Ahora bien, la industria de la aviación crece a pasos agigantados debido a que cada vez los índices del sector turístico repuntan. Sí, es cierto, que muchísimas personas viajan por negocios, pero cada vez más viajes a larga distancia, y los más apetitosos desde la óptica comercial, se hacen por placer y no por trabajo.

Esto precisa que los pasajeros por “business” poseen un menor impacto que aquellos que viajan por el simple goce de conocer y disfrutar. Por ejemplo: ¿una aerolínea podrán contabilizar más pasajeros que viajen a Roma a causa una reunión de trabajo o una oportunidad de negocio, o por el simple gusto de éstos de conocer el Coliseo o la Ciudad del Vaticano?

Las empresas de aviación, de acuerdo con esta apreciación, deben fomentar alianzas con los Estados para que persistan los esfuerzos en aras del turismo, y los Estados tienen que abrir canales, y facilitar procesos para que las compañías aéreas puedan operar con cada vez menos restricciones, salvo aquellas dispuestas internacionalmente por el IATA.

La industria turística (aviación, prestadores de servicios, hotelera, restaurantera, etc.) tienen cada vez más retos y más metas que alcanzar. Mientras que yo, sigo mirando desde la ventanilla…

viernes, 2 de agosto de 2019

Los secretos de Venezuela

Por José Dionisio Solórzano 


Ventanilla-.  Venezuela siempre ha tenido un gran potencial para el turismo, mas nunca lo ha desarrollado como tal. Esta ha sido una de las tragedias nacionales.

La industrial del turismo que ha sido tan lucrativa en los últimos años, ha sido permanentemente desechada por los venezolanos, gracias al impacto económico de la industria petrolera.

Debido a esto, los 4 secretos de Venezuela, aún siguen sumergidos prácticamente en el anonimato.
Vamos a repasarlos aquí rápidamente:

1-. La Gran Sabana:

Este es el nombre de uno de los lugares más enigmáticos y únicos del planeta.

Este gigantesco paraíso vegetal, ubicado al sur del estado Bolívar, muy cerca de la frontera con Brasil y Guyana, es uno de los lugares más antiguos de la Tierra, con una edad aproximada de 2.000 millones de años.

Este es el epicentro de algunos de los atractivos que convierten a Venezuela e un lugar único en el mundo. El Parque Nacional Canaima, con una extensión de 30.000 km2, siendo el sexto parque nacional más extenso del mundo y nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1994, es un atractivo inolvidable.

Los Tepuyes, el Salto Ángel (la caída de agua más alta del mundo), las oquedades llenas de misterios y la maravillosa posibilidad de ser allí el origen de la humanidad.

2-. Los Roques

Considerado como el único atolón del Atlántico y el Parque Nacional marino más grande de Latinoamérica, este atractivo turístico de Venezuela es la definición completa de paraíso.

Esta compuesto por más de 300 islotes, cayos y arrecifes de coral, Los Roques es un lugar con una energía muy particular, en el que el silencio y la sensación de libertad se convierten en protagonistas, en un entorno de aguas puras y cristalinas, donde todas las playas son vírgenes de una arena tan blanca que no quema, ni siquiera durante la hora del sol más abrasador.

3-. Los Andes

La parte más septentrional de la Cordillera de los Andes atraviesa una extensa región de Venezuela, probablemente la más diversa en términos de variedad climática y paisajística, desde llanuras áridas a menos de 1000 metros hasta cumbres de nieves eternas que rozan los 5000 metros, un paisaje atípico en un país tropical. La ciudad de Mérida es uno de los núcleos urbanos más importantes de la región y un sitio ideal para utilizarlo como centro de operaciones.

4-. Isla de Margarita

Se dice que poco después de que Colón diera con esta isla del noreste venezolano en 1498 y la bautizara como La Asunción, fue tal la cantidad de perlas que se descubrieron en sus costas que fue rebautizada como Margarita. Lo cierto es que desde que Margarita se convirtió en uno de los principales destinos turísticos del país, es conocida como la Perla del Caribe.

Venezuela es un tesoro por descubrir, un destino que en otras condiciones socioeconómicas y políticas, causara una gran repercusión en el sector turístico.
Este es el reto para los venezolanos.