martes, 20 de agosto de 2019

Cruceros, muelles y algo más


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-.  Los grandes barcos eran los medios de transporte masivos más impresionantes del mundo, por muchos siglos. Colón llegó a América a bordo de sus tres carabelas, siendo el primer caso registrado de turistas en el continente; no obstante con la llegada del avión, las embarcaciones quedaron en un segundo plano.

Sin embargo, dentro de la industria turística la importancia de los Cruceros es vital. El sector del turismo naval mueve millones de pasajeros al año produciendo millones de dividendos, enriqueciendo no sólo a los propietarios de los grandes reyes sobre las aguas del mar, sino a todo el comercio circundante.

Una nación que tenga kilómetros de costas y que se ufane en promover el turismo debería poseer muelles de cruceros, instalaciones como Astilleros, y más para brindarle a los prestadores de este tipo de servicios las condiciones mínimas para llevar adelante sus faenas.

Decenas de viajas de crucero se están llevando en este preciso momento en aguas del mediterráneo, en el Caribe y en otras partes del mundo. Esos grandiosos hoteles flotantes, generan miles de puestos de empleo, y en cada puerto que llegan mueven la economía de una forma desorbitante.

Acá en Venezuela tenemos las condiciones para explotar este sector, no obstante nunca se ha hecho y todos los pensamientos han quedado en ideas sueltas, proyectos de papel o ilusiones pasajeras.

Ya no zarpan ni atracan cruceros en el país, el Puerto de La Guaira está cada vez más solo, y la Bahía de Pozuelos en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, que en otros tiempos lucía llena de veleros y otro tipo de embarcaciones, ahora luce como una zona fantasma.

El sector del turismo náutico es tan importante como el aéreo, tal vez no mueva tantos pasajeros como éste y de forma tan rápida, sin embargo puede beneficiar a más Estados, por las múltiples paradas que efectúa, impactando positivamente en más economía y generando muchos más puestos de empleo.

Las instalaciones como los astilleros, es otra acción enmarcada en la industria del turismo marítimo, que produce movimiento económico, sana las economía, promueve capacitación, especialización y puestos de empleo… Sí, soy redundante con lo del trabajo generado, pero es una realidad innegable.

Latinoamérica debería fomentar más esta industria. Países como Venezuela, Colombiana, Chile, México, Panamá, Brasil y Argentina son escenarios ideales para que los barcos de cruceros lleguen y muestren las bellezas de cada uno de estas naciones. En algunos casos se hacen, pero sin la intensidad, la organización y la promoción adecuada.

Por su parte, las empresas de Cruceros deberían buscar alianzas con los Estados, más allá de las islas del caribe, para desarrollar el turismo por mar en tierra firme. No solo se trata de Aruba, Curazao, Bonaire, San Martinica, República Dominicana, y tantas otras islas, sino que se trata de todo un contienen.

Y me despido de todos desde mi ventanilla. ¡Saludos!

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