Por José Dionisio Solórzano
Ventanilla-. Hace unas semanas hablamos de la relación
entre Aviación y Turismo, y de cómo este matrimonio debe consolidarse para
hacer más rentable la industria del turismo en un determinado país; ahora
hablaremos sobre el impacto del negocio de la hotelería en el sector turístico.
Podemos tener una Marca País potente, una red
de conexión aéreas increíble, un puerto donde arriben cruceros de todas partes
del mundo, pero todo esto se quedaría allí si no disponemos de una red hotelera
y de hospedaje que pueda satisfacer la demanda existente.
Cuando emprendemos el proceso de atraer
turistas a nuestro destino, ya sea a través de una campaña comunicacional de
Marca País, o mediante alianzas estratégicas con aerolíneas y navieras, si no
disponemos de “camas suficientes” no estamos haciendo nada.
Al potenciar el turismo, tenemos que impulsar
la industria del hospedaje. Invitar a inversionistas que inviertan en Hoteles,
Posadas y demás centros de pernota para los turistas.
Debemos tener una red de hospedaje que
recorra los diversos segmentos de mercado y los diferentes tipos de turistas.
Desde hoteles de 5 estrellas hasta posadas campestres y rutinaria donde la
experiencia sea totalmente distinta.
Entre los diversos tipos de turistas podemos
encontrar aquellos que quieren llegar a hoteles de renombre, con enormes comodidades,
a sitios que en sí mismos rivalizan con el resto de las bellezas y atractivos
del destino, otros quieren ahorrar dinero en este aspecto y hoteles más sencillos
son más a su conveniencia, y los terceros son quienes quieren vivir una
experiencia más humana, más típica, más rudimentaria y optan por las Posadas.
Cuando impulsamos el turismo tenemos que
tener esto en claro y trabajar para brindarles la mayor cantidad de opciones a
los visitantes.
Los gobiernos tienen que abrir las
oportunidades de inversión en esta área, y no tomar por asalto a los hoteles.
Las administraciones públicas, por lo general, no son buena ni mucho menos
rentables cuando de hotelería se trata, por tal motivo este sector debe estar
en manos de privados.
La red hotelera es indispensable en medio de
una adecuada estrategia turística, ya que no podemos invitar a las personas si
no tenemos donde alojarlas.
Los hoteles no sólo generan dividendos por sí
mismos, sino que por lo general son epicentros que mueven la economía a su
alrededor. Restaurantes, taxistas, centros comerciales, y demás, ubicados a las
inmediaciones de los Hoteles se ven beneficiados por el flujo de huéspedes.
Todo esto nos lleva a un punto fundamental;
la oferta de hospedaje, aunque variada, debe ser de calidad.
Sí, un hotel en malas condiciones posee un
efecto negativo que se extrapolará a todo el destino, al igual ocurre con el
mal servicio en sus espacios.
Los hoteles deben tratar como invitados a sus
clientes, y darle el mejor trato posible, para hacer cada vez más grande el
negocio del turismo en el destino en el cual se encuentran.
Y me despido de todos desde mi ventanilla.
¡Saludos!
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