Por José Dionisio Solórzano
Ventanilla-. Una política de calidad de servicio
está fuertemente ligada a las proyecciones del sector turístico. Y, ¿qué quiere
decir esto? Esto se puede explicar de la siguiente manera: En la medida en que
los prestadores de servicio turísticos se formen, capaciten y orienten sus
acciones podrán garantizar la satisfacción del cliente.
Cuando
tenemos hoteles, restaurantes, guías de viajes, agencias de viajes, y paremos
de contar, capacitados y trabajando en cumplir con las expectativas del
cliente, esto repercutirá en la imagen positiva, no solo de estos negocios y/o
empresas, sino en el destino donde están ubicados.
La
necesidad de crear una cultura de servicio es indispensable en Venezuela; acá
muchas veces quienes atienden al público actúan como sí ellos le estuviesen
haciendo un favor al cliente, cómo si el cliente debería agradecerles, de
antemano, su trabajo.
Este
tipo de actitudes deben erradicarse por completo. Debemos crear medios de
formación para que aquellos que trabajen en el sector turístico comprendan y asimilen
que todas sus actuaciones deben responder a un solo objetivo: La felicidad del
cliente.
¿Qué
significa la felicidad del cliente? Esto implica diferentes elementos
esenciales, que van desde la cobertura de sus expectativas, y la proyección de
emociones más allá a las que él esperaba disfrutar y/o encontrar en el destino.
La
Calidad del Servicio turístico es simplemente la acción enmarcada en el más
mínimo detalle para lograr que el cliente y/o turista, retorne a nuestro local
y sobre todo al destino en el cual nos encontramos.
Acá
en Venezuela ya se creó la Universidad del Turismo, y es aquí el escenario
ideal para que los jóvenes se formen y se preparen para que puedan ser
verdaderos y eficientes prestadores de servicio, que analicen su posición y
puedan, en cada escenario, sacar el mejor provecho creando imagen positiva del
destino.
El
Servicio al Cliente y la Calidad del Servicio no se trata de una sonrisa o de
un saludo amable, aunque esto ayuda no lo es todo, es un proceso complejo que
va desde el trato al cliente, la rapidez en la ejecución de soluciones a los
problemas, el mantenimiento agradable del ambiente, del cuido de la
presentación del producto, del prestador del servicio y de las instalaciones.
Venezuela
carece en este momento de una política nacional de Calidad de Servicio como si
pueden tener otras naciones con mayor tradicional en el manejo del negocio
turístico como por ejemplo España o República Dominicana.
Sin
duda, no lograremos crecer dentro el sector turístico sino preparamos a las
personas adecuadas para los puestos adecuados; tenemos que trabajar para crear
una cultura de atención al cliente para avanzar en el negocio del turismo. Y
mientras esto ocurre yo me despido de todos ustedes Desde Mi Ventanilla.