martes, 8 de octubre de 2019

EcoTurismo


Por José Dionisio Solórzano

Ventanilla-. Venezuela debería ser uno de los destinos por excelencia para aquellos que hacen EcoTurismo; las bellezas naturales, el ecosistema, la fauna y todas las condiciones geográficas hacen del país una experiencia atractiva, sin embargo aún no hemos explotado todo el potencial que poseemos como nación, aún no hemos “vendido” al país como un destino apetecible.

Venezuela, junto con Brasil, es uno de los países con mayor territorio amazónico; además de otras bellezas icónicas como el Tobogán de la Selva, los Tepúes, La Gran Sabana, y todo esto sin salir del sur del país.

El EcoTurismo no sólo se podría hacer en la selva o en las zonas como el Salto Ángel, la caída de agua más alta del mundo, sino que pudiéramos realizarla en el oriente venezolano con sus miles de costas caribeñas, sus hermosas islas, y en las playas de Cumaná, Puerto La Cruz, Paraguaná, La Guaira, Chichiriviche, Morrocoy y muchas más.

Además, Los Roques, con su hermosura sin par, las islas del Parque Nacional de Mochima, la Tortuga, y paremos de contar, son áreas que enamorarían a más de un visitante; y sin embargo, en el occidente contamos con las cúspides andinas venezolanas las cuales nos retan a ver la otra cara de Venezuela.

Sí, Venezuela es una nación caribeña y a su vez es andina y selvática. Y sin dejar de mencionar lo emblemático de los llanos criollos, esa parte de la nación que ha sido subutilizada desde muchos puntos de vistas, siendo una de ellos, el turismo.

Imagínense por un momento, estar en una posada en Mérida comiendo pizca andina, o deleitarse en una churuata comiendo carne en vara y queso e’ mano, quedarse en una choza con los indígenas en el amazonas y comer un plato de culebra o de cualquier otro animal exótico.

¡Exacto! Es vivir la experiencia, es saborear las sensaciones, deleitarse con la vida, todo en estrecha armonía con el ambiente, todo entendiendo el valor de lo natural, de la esencia de los pueblos, y de la belleza del ambiente que rodea a esa Venezuela aún desconocida hasta para los mismos venezolanos.

Desde un atardecer en la playa, o escuchando una tonada mientras arrean el ganado en los llanos venezolanos; danzar al son de los bailes de los indígenas ancestrales de Venezuela, o cobijarse ante el refrescante ambiente de Mérida, todo es parte de una forma de hacer turismo en sincronía con el entorno.

Venezuela es un destino que todos los ecoturistas deberían conocer, sin embargo antes de promocionar las bellezas inmejorables de la nación, debemos atender aspectos puntuales como: la Cultura de la Atención al Cliente, las condiciones sociales del país, el mejoramiento de la oferta de servicios turísticos y muchas cosas más. Y, a pesar de las carencias, sé que hay muchas personas trabajando para lograr las metas que nos proponemos en el sector turístico. Me despido de todos Desde Mi Ventanilla.

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