martes, 23 de julio de 2019

Marca País


José Dionisio Solórzano / @jdionisioss

Ventanilla-.  ¿Qué es la Marca País? Es una estrategia de comunicación y mercadeo que busca capitalizar la reputación de un país, con el fin de atraer turistas, generar confianza en los mercados internacionales, al proyectar una imagen positiva a los públicos objetivos.

La Marca País o Country Branding se centra, siguiendo patrones parecidos a la de una empresa, en la construcción de una imagen que transmita todos los valores, principios y aspectos favorables que conforman una determinada nación.

Mediante esta estrategia se resaltan las cualidades de sus habitantes, las bondades naturales, los rasgos diferenciadores que hacen a tal país más atractivo que su vecino; siempre enfocados en impactar en la opinión de los públicos objetivos, causando simpatías y despertando las “ganas de conocer” más sobre ese país como destino turístico.

¿Por qué nació este mecanismo de mercadeo? El concepto de Marca País surge debido a la necesidad de los sectores empresariales y los gobiernos por generar una identidad propia que los visualizase en los mercados internacionales.

El deseo de posicionamiento de un país responde al objetivo de capitalizar el origen de sus productos, las empresas y las personas en los mercados globales.

Si nos piden resumir el significado de todo lo expuesto en una sola palabra, utilizaríamos: “Valor”. Sí, mediante la estrategia de Marca País se pretende estructurar una Propuesta de Valor, la cual se les ofrece a los visitantes y a los inversionistas.

¿Es fácil construir una Marca País? La respuesta es sencilla: ¡No!... ¿La razón? Porque esta estrategia se basa en la reputación que posee la nación, como esta es percibida y como es su relación con el entorno.

Recordemos que una nación es la sumatoria de sus empresas, marcas líderes, su sociedad, sus gobernantes y su tipo de gobierno, elementos éstos que están enlazados en un todo. Y entonces, ¿podemos superar los obstáculos? ¡Claro que sí!

Colombia es un buen ejemplo de ello; en la década de los 90, la nación cafetalera era un polvorín, la guerra con los insurgentes guerrilleros, el narcotráfico, los carros bombas, toda una hecatombe. Cuando todo fue pasando, el Gobierno de Colombia ideó una campaña de Marca País inmejorable: “El riesgo es que te quieras quedar”, transformaron la percepción negativa del país en el gancho para su reimpulso de su imagen.

La Marca País es, como se ha dicho, una estrategia y para aplicarla debemos tener claro los objetivos como nación, los valores que nos identifican y las características que nos harán diferente. No es una tarea fácil, pero es una de vital importancia en nuestros días.




miércoles, 17 de julio de 2019

ATC y el Turismo

Por José Dionisio Solórzano 


Ventanilla-.  Pueda que el restaurant tenga una serie excelente de platillos, o el hotel unas instalaciones de ensueño, o la aerolínea disponga de unas aeronaves modernas y confortables, todo, escúchese bien, todo se derrumba cuando la atención no es buena.

Cuando prestamos un servicio tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de tratar a nuestros clientes, ellos son la savia de nuestro negocio y el motor que hace mover toda la industria del turismo.

Al no satisfacer las necesidades de atención que nuestro cliente, entonces perderemos no sólo a ese cliente sino que generamos un efecto en cadena que es demoledor para el negocio, y cuando el mal trato se hace una especie de “cultura” popular entonces la labor de la construcción de una marca país sería completamente imposible.

Este es uno de los grandes problemas que afecta al turismo en Venezuela. Más allá de los problemas económicos, políticos y sociales, que de por sí afectan a la industria, la falta de una cultura de atención en el país está asombrosa y lastimosamente arraigada.

Una vez, conversando con un amigo dominicano, nos sentamos a conversar sobre trabajo en una Panadería, de supuestamente una zona turística, al cabo de un rato de conversar sobre estrategias de comunicación, manejo de opinión pública e imagen, me sorprendió al decirme: “este es el problema en Venezuela”.

Apresuradamente, aún sin caer en lo que se refería, le pregunté: ¿Cuál?... “Llevamos como unos  minutos aquí y nadie ha venido a atendernos, haz tenido que silbar para que el mesonero se llegue a la mesa a preguntarnos que deseamos… Esto en mí país no ocurre… Allá te esperan en la puerta, te conducen a la mesa y te atiende como cada cliente se merece”.

Esta explicación caló mucho en mí, y me hizo recordar cómo había sido atendido cuando me ha tocado viajar fuera de las fronteras nacionales. Y sí, en muchos países quienes tienen la responsabilidad de atender al público lo hacen con amabilidad, con cordialidad y con esmero.

He observado que aquí, quienes prestan el servicio de Atención Al Cliente (ATC), creen que le hacen un favor al cliente al ofrecerle sus servicios y/o productos. ¡Toda una locura!

Tenemos que crear una consciencia de atención que esté dirigida a educar a todos los integrantes del sector turístico. Muchas veces cometemos el error, tan común, de colocar chicas de extraordinaria belleza a atender a los clientes, pero no las formamos para que hagan adecuadamente su trabajo.

Una sonrisa al cliente es el primero paso para fidelizarlo, sin embargo esta acción por sí sola no es suficiente, tenemos que brindarles a ellos, que son la esencia de nuestros negocios, la mayor experiencia de todas, acompañarlos, ser un facilitador, un amigo que siempre esté a su lado.

Es cinco veces más difícil ganar un cliente nuevo que mantener a 10 clientes previamente captados. ¿El secreto? Una buena atención.