Por José Dionisio Solórzano
Ventanilla-. Cuando hablamos del sector turístico
nos referimos a un mundo que abarca hoteles, restaurantes, posadas, aerolíneas,
navieras, parques de diversiones, centros culturales, teatros, museos, y las
instalaciones estatales apropiadas para el fomento del área como por ejemplo:
Aeropuertos, vías de comunicación, Parques Nacionales, entre mucho más.
Cada
industria dentro del sector turístico maneja estándares de calidad, procesos,
mecanismos de comercialización y de posicionamiento, no obstante cuando nos
referimos al Marketing Turístico o a la comunicación turística nos referimos a que existen mecanismos
comunicacionales afines que deben desarrollarse a la par.
Dentro
de las estrategias del Marketing Turístico tenemos que tomar en consideración
los siguientes elementos: ¿Existe una marca país o marca ciudad? ¿Cuáles son
las características atractivas del entorno? ¿Cómo desarrollar mensajes que
atraigan turistas a la ciudad y clientes a mi negocio?
Se
deben crear mensajes donde converjan los elementos de la marca propia de cada
negocio: valores organizacionales, cultura organizacional, cliente ideal y el
perfil empresarial de cada marca, todo con aspectos comunicacionales del
ambiente donde desarrollarnos nuestra actividad.
Es
decir, los mensajes que se difunden en ambientes gélidos y montañosos no son
los mismos que se exponen en áreas tropicales o en ambientes selváticos. Todo
debe estudiarse, analizarse y enfocarse en la construcción de los mensajes.
Por
lo general, dentro de la estrategia de marketing que se emplean en el sector se
explota el sentimiento de la “Felicidad”. La imagen de una persona “feliz”
frente a una playa, o tomando chocolate caliente en zonas frías de los páramos,
son típicas en este proceso.
Sin
embargo, ¿qué nos hará diferentes en el mercado? La diferencia radicará en la
forma que explotemos la felicidad. Por ejemplo no todas las felicidades son
iguales, este concepto dependerá de la concepción del cliente, del ambiente y
de la visión que tenga cada marca de su ejercicio comercial.
Este
triángulo de la comunicación: Marca-Ambiente-Público orientará la
estructuración del mensaje y de los diversos tipos de contenido que se tendrán
que difundir por Redes Sociales, Televisión, y demás mecanismos de comunicación y medios
propios del mercadeo.
Cuando
definimos el “tipo de felicidad” que vincularemos con nuestros productos o
servicios, se inicia la siguiente etapa que es la selección de los métodos de
exposición, es decir el tipo de marketing a desarrollarse: Marketing de Amor,
de Humor, de Simbolismo, de Influencia, entre muchas más técnicas que crearán
empatía entre la marca y sus respectivos clientes potenciales.
El
turismo está y siempre estará vinculado con la buena comunicación de mensajes y
a una adecuada estrategia de marketing. Me despido de todos Desde Mi
Ventanilla.
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